Luis Villamil, el verdugo de Abel Gallegos

Les dejamos el mano a mano que tuvimos con el desconocido jugador local que dejó afuera a la sensación del momento Abel Gallegos en el Abierto Argentino de Aficionados.

Se llama Luis Villamil. Tiene 37 años, pesa 76kgs y mide 1,75 de altura. Es soltero, pero no por tanto tiempo ya que se casa en marzo. De familia y profesión burrera, su video del putt en el 18 del Club Newman (del cual es local) se viralizó por todas las redes la semana pasada.

Venís de una familia muy cercana el turf, ¿Cuándo se te dio por el golf?

“Nos enseñó a jugar mi viejo de muy chicos. El cuidaba caballos junto al gran “Coco” Bullrich y después del entrenamiento matinal se iban a jugar unos hoyos al jockey de san isidro. Un año nos mandó a la escuelita de la asociación, me acuerdo que tirábamos 500 pelotas por día. Llegué a 10 de hándicap a los 15 años cosa que no estaba nada mal. Después me fui a jugar al  rugby durante mi adolescencia y volví ahora de grande de vuelta a mi pasión de origen: el golf”.

Contanos la experiencia de jugar el Abierto de Aficionados en una cancha como el Newman donde sos socio asi que jugabas de local. Cómo encaraste la previa del match con Abel Gallegos, con todo lo que significaba enfrentarse a el en duelo directo no solo después de haber ganado el LAAC sino después de haber metido vueltas seguidas de 65 y 66 en la clasificación de los dos días anteriores.

“Eramos 6 jugadores que clasificamos con 149, fuimos a sorteo. Prácticamente festejé cuando me toco jugar con Abelito, 1 metro 80 (se ríe). Invité a todos mis amigos a que me vengan a ver de local. Puse a Agustin uno de mis hermanos a sacar fotos y al otro a que me haga de caddie. Era un programon, los primeros hoyos íbamos charlando fue divertidísimo jugar con él. Es un monstruo como le pega a la pelota».

¿Pensaste por momentos que no tenías ni la más mínima chance de ganar? ¿Eso te relajó de alguna manera?

«No había ni una sola chance de ganarla. Pero si había una se me dio. Nunca pensé que se iba a dar, por eso salí a divertirme, a disfrutar. Abelito un buena onda impresionante le respondía preguntas a mis amigos, la pasamos bárbaro, me dio la sensación de que disfruta del golf. Me contó toda su rutina de entrenamiento, lo enfocado que está».

¿Cómo fue la vuelta cuando tus amigos vieron que el partido venía parejo? El desenlace de los últimos hoyos fue vibrante con un final increíble, ¿cómo lo viviste?

«Me encontré jugando un gran golf y el sin embocar con el putt por eso se dio un partido parejo. Al hoyo 10 cuando ya cruzamos se empezó a sumar más gente. La consigna era: a ver en qué hoyo Lucho pierde con Abelito jaj. Cuando llegó al 16 le ganó el hoyo para quedar 1 abajo. Después le ganó el 17 y llegamos al 18 que le embocó el putt ese. Fue increíble”.

¿Este triunfo cambia tu panorama de ahora en adelante en tu relación con el mundo del golf? ¿Te gustaría en algún momento hacerte profesional?

«Ya estoy grande para dedicarme profesionalmente. El año pasado le metí a fondo, tiraba pelotas todos los días y tomaba clases todas las semanas. Hay torneos mid-amateur, yo soy socio del newman y también del jockey de san isidro, puedo jugar el campeonato del club en estas canchas que me divierte muchísimo y canalizar mis energías por ahí. En argentina hay torneos de mucho nivel, torneos interclubes de gran calidad. Obviamente a veces te toca toparte con chicos que están en su camino serio de hacerse pros y es una linda oportunidad para medirnos aunque nosotros no nos dediquemos a full».

Este campeonato Argentino de Aficionados que ya lleva más de 100 años de historia dejó algunas perlitas interestantes para el golf local. Leandro Correa se convirtió en el primer amateur en ganarlo en 2 años consecutivos después de casi 40 años cuando Daniel Vizzolini ganara en 1982 y 1983.

Por otro lado, Abel Gallegos siguió haciendo historia este año ganando la Copa clasificatoria Kenneth Gordon Davis, con el score más bajo de la historia para los 36 hoyos con 131 golpes.

Finalmente, el desconocido local Agustin Villamil, se dio el gusto de voltear al pequeño gigante de 25 de Mayo. Abelito solo pudo sonreir ante el tremendo putt que le embocó el hombre del Newman para ganarle en el 18. Ahora a Gallegos, a la vuelta de la esquina, lo espera nada más y nada menos que Augusta. Otra cita para seguir escribiendo su historia.

Federico Pont Lezica para No Está Dada

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