Cómo se vive el Honda Classic desde adentro

PGA National es un complejo Resort & Spa ubicado en West Palm Beach, Florida, aproximadamente a unas 83 millas de la famosa ciudad de Miami.

Es famoso en el sur de la Florida no solo por ser un enorme y lujoso complejo que tiene nada más y nada menos que 5 canchas de campeonato, sino que también es la sede del Honda Classic desde el año 2007. Yo, fanática del golf desde los 10 años, recuerdo los mediodías almorzando en Argentina y mirando los torneos del PGA y LPGA con mi familia. Nunca soñé, sin embargo, que un día estaría allí en vivo y en directo.


El domingo 1ro de Marzo, me subí al auto, tome la I-95 desde Fort Lauderdale hacia West Palm, y con mi mochila llena de agua, snacks y protector solar, emprendí camino a la ronda final del Honda Classic. Cuando uno pisa PGA National, instantáneamente respira golf; especialmente en la semana de un torneo tan significante. Tribunas, gente disfrutando del buen juego, y un riguroso campo son los factores que resultan en el domingo perfecto para muchos de nosotros los fanáticos.


Comencé la jornada parándome en el green del hoyo 9 para tomar unos videos. Luego me dirigí al hoyo 6, donde encontré a Luke Donald y Lee Westwood, el dúo de ingleses que demostraron gran nivel esta semana. También seguí al último grupo, Tommy Fleetwood y Brendan Steele, que mostraron un golf impecable. Luego de seguirlos hasta el hoyo 10, decidí sentarme en las tribunas de la trampa del oso, perfecta ubicación para mirar el green del 16 y el tee de salida del 17.


A medida que pasaban los grupos, yo observaba al resto del field en la app del PGA Tour mientras fotografiaba y filmaba al resto en vivo. De repente, empiezo a ver que el joven coreano Sungjae Im, más conocido por el público como Im, escalaba sin parar en la tabla de posiciones, estaba “prendido fuego” como decimos en Argentina. Cuando Im termina el hoyo 16, rápidamente crucé al sector del 17 para observar su tiro de salida y luego volví al 16 para ver al Sudafricano Schwartzel y al Estadounidense, vale aclarar que es muy querido por la gente, Danny Berger. Mientras observo a Schwartzel luchando para salir del difícil bunker a la izquierda del green del 16, escucho una firme y ostentosa ovación en el green del 17. Im había embocado su putt para birdie, birdie clave que le terminaría otorgando la victoria.


Mientras el puntero Im se dirigía al tee del 18, Tommy Fleetwood, quien comenzó el día siendo líder con -5, teniendo un inicio prometedor, haciéndole birdie al 1 y 2 de la Champions Course de pronto se encontraba persiguiendo al coreano. El bogey del hoyo 13, que lo llevaba a -4 para el día, fue un error que le costó caro al inglés, ya que mientras él fallaba, el joven coreano acertaba en el difícil par 3 del 17. Pero el inglés aún no se daba por vencido, embocaba un gran putt que nos emocionó a todos haciendo birdie al 17, y ya se escuchaba al público deseando un playoff. Uno detrás con el par 5 del 18 por delante había grandes chances de que todo se defina en desempate.


La esperanza de los fans del inglés se terminó cuando su segundo tiro al green del 18 cayó en la zona de penalidad. En ese momento, todos nos dimos cuenta de que el torneo ya había terminado, y que había un ganador. Y el resto es historia.


El domingo en el Honda Classic fue un día para recordar. Fans de todas las edades hinchaban por sus jugadores favoritos. Ver a los profesionales desde tan cerca es una experiencia única, no solo porque podemos observar su gran golf, sino porque también podemos ver sus errores. El golf, hasta en el nivel profesional, no es perfecto, de eso estoy segura. Todos somos humanos, y hasta los mejores del mundo, por más que a veces parezcan robots, se equivocan. Este domingo me demostró que en el golf todo puede pasar y cualquiera puede ganar, y eso es lo que lo convierte en uno de los deportes más entretenidos y apasionantes que he jugado y vivido.


Por @aldifoigel para No Está Dada

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