Los sospechosos de siempre

Torrey Pines prometía y no decepcionó, tuvimos suspenso hasta el final de la mano de un tablero poblado de super estrellas. Finalmente, Jon Rahm se convirtió en el primer español que gana un torneo organizado por la USGA, un lugar que parecía estar destinado a dar el marco para este suceso. Era el máximo candidato después del fallido final en Memorial (y esa exhibición hasta el sábado), llegó con lo justo a esta semana y su alta médica libre de covid,  parecía que el golf le había quedado debiendo algo, y vaya si lo compensó. En este lugar logró su primera victoria como Pro en 2017 y también fue el lugar elegido para comprometerse con su actual esposa. Especial sin duda.

En cuanto al setup de la cancha, se esperaba un poco más de los roughs, si bien vimos golpes que terminaron lejos del objetivo, fue solo en algunos casos de lies muy malos que no permitían avanzar lo suficiente. Lo peor del pasto alto se vio alrededor de los greens, allí si hubo complicaciones más serias. Los greens recibieron bien toda la semana, ayudados por el clima un poco húmedo, días nublados, solo el último día se notaron un poco más firmes por falta de riego. Un gran ausente fue el viento que se espera en cualquier cancha de cara al mar. El score fue el pronosticado al inicio, entre 4 y 6 bajo par aprovechando estas condiciones. Recordemos que en 2008 el torneo se gano con -1, solo Tiger y Rocco rompieron el par. En esta edición, 12 jugadores lo hicieron.  

Cuando comienzan los torneos Majors siempre vemos a jugadores que no forman parte del top 30 o 50 del mundo ahí arriba en el leaderboard y siempre surge la misma pregunta ¿aguantaran la presión? ¿Podrán continuar con el buen juego y abstraerse de lo mucho que hay en juego? La respuesta en la mayoría de los casos es la misma, llegado el domingo el tablero se ve poblado de nombre importantes. Rahm supo confirmar en la cancha su condición de favorito, y termino el dia a toda máquina con dos birdies espectaculares de lejos que aseguraron el trofeo, si empatas la mejor ronda de la semana para cerrar, nada malo puede pasar.

Pero no solo los jugadores menos experimentados cometen errores que los sacan de la pelea. Uno de los grandes candidatos y jugador local Xander Schauffele decepcinó el fin de semana jugando sobre par, y peor aún, siendo uno de los mejores arriba del green finalizo en el puesto 58 en putting, perdiendo 1,5 golpes contra el promedio del field. Rory no termina de aparecer los domingos en la definición, llego a estar puntero empatado en el hoyo 6 (a esta altura había 10 jugadores en un golpe de diferencia), pero bogey al 11, doble al 12 lo dejaron a 4 golpes, pudo recuperar algo en el 13 en un intento para águila que paso cerca pero no fue, sobre par para el día y T7. Louis Oosthuizen volvió a ser protagonista y quedar corto sobre el cierre con un bogey inoportuno bogey en el 17, obligado a hacer águila en el 18 para ir a playoff, finalmente hizo birdie y otro segundo puesto para Louis (van 6 en majors). El campeón defensor sufrió el peor meltdown del dia haciendo 44 de vuelta, incluyendo doble al 13 y cuádruple al 17, de puntero en el hoyo 10 a puesto 26. El siempre candidato Koepka fue consistente toda la semana pero jugo los últimos 9 sobre par y se alejó, otro top 5 para el especialista. Morikawa tuvo un mal jueves y a partir de ahí jugo muy bien pero no pudo terminar de recortar la diferencia que había perdido, también top 5 que suma mucho para alguien que tiene pocos majors en su espalda pero es siempre favorito.

Gran campo, emocionante final, lindas historias. Lo que acostumbran a traer los Majors y generan la expectativa de siempre. Ahora se viene Royal St. George’s ,  con un Open que se hizo esperar mas de lo deseado pero seguramente escribirá otra página importante en la historia de este deporte.

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