Ternas de tradición

A few fan groupings. Así titula la USGA en el sitio oficial del 120th U.S. Open Championship a algunos de los threesomes que veremos los dos primeros días de competencia, en lo que sera el primer major de una seguidilla de seis en apenas 10 meses. Brutal temporada post COVID-19. Aprovechando la ocasión, ¿cuáles son los diversos formatos que los majors persiguen a la hora del armado de los tríos? Sin lugar a dudas, datos de color que ayudan a comprender la magnitud de semejantes eventos.

Comenzando con el torneo que pegará en el tee del 1 este jueves desde Winged Foot Golf Club, el primer grupo notable es el que conforman el campeón defensor del torneo (Gary Woodland), el campeón reinante del Abierto Británico (Shane Lowry) y el campeón actual del U.S. Amateur (Andy Ogletree). Luego, existen otros armados que hace al U.S. Open el evento más pintoresco y detallado en este ámbito, desde el respeto a diversas Alma Maters y otras que trascienden los límites geográficos de la próxima disputa en Mamaroneck, Nueva York:

  • Paul Casey, Phil Mickelson y Jon Rahm (ex-atletas de la Arizona State University)
  • Rickie Fowler, Viktor Hovland y Matthew Wolff (Oklahoma State University)
  • Harris English, Davis Thompson (a) y Brendon Todd (Universidad de Georgia)
  • Lucas Herbert, Matt Jones y Lukas Michel (Terna puramente australiana)
  • Corey Conners, Adam Hadwin y Mackenzie Hughes (Trío canadiense)
  • Will Zalatoris, David Riley y Romain Langasque (Los dos primeros conforman el 1-2 de la lista de puntos del Korn Ferry Tour. Por su parte, el francés Langasque es uno de los jugadores del momento en el European Tour)

Por último, el gran honor de ser los dos primeros golfistas en disparar desde el tee de salida, en los hoyos 1 y 10, va para dos locales: Brandon Wu y Danny Balin; éste último profesional de Winged Foot.

Volamos 800 millas al sur para llegar a Augusta, Georgia, donde solo veremos un grupo «de tradición». El campeón del U.S. Amateur (si todavía es un aficionado a la hora del torneo) juega las rondas 1 y 2 con el campeón defensor del Masters. Si por esas casualidades se convierte en profesional antes, pierde su lugar en el torneo, a menos que consiga la clasificación por otro medio. Las reglas fundadas por el torneo del eterno aficionado Bobby Jones no podían ser otra manera, ¿no?

Por su parte, la única tradición que no posee el Abierto Británico debe ser la de los threesomes. Apenas se puede rescatar que, en los años donde se juega en el Old Course de St. Andrews, los tres últimos campeones en esa cancha (cada cinco años el torneo hace parada allí) salen juntos en búsqueda de otra corona.

Por último, el PGA Championship hace un poco más de ruido que su anterior hermano. Todos los años, recibe como threesome a los otros tres campeones de major. Más específicamente, antes del re-schedule que sufrió el PGA Tour en 2019, este Gran Slam era el último en disputarse en el año calendario, recibiendo en un solo grupo a los campeones del Masters, U.S. Open y The Open. Luego, casi siempre suelen forman threesomes los ex-campeones del evento, haciendo aún más atractivo y pintoresco un torneo a veces menospreciado. Por último, la PGA of America nunca mezcla en los grupos a dos o tres profesionales de club, los otros grandes protagonistas de este evento. Por lo general, no poseen grandes chances de ganar frente a los miembros del PGA Tour, pero es una buena oportunidad para codearse con ellos y desafiarse por lo menos en los dos primeros días del evento.

Cabe destacar que el proceso de emparejamiento también considera los deseos y necesidades de fans, redes de televisión y emisoras. Esto es algo general para todos los torneos grandes y que debe negociarse ampliamente para satisfacer a todos los protagonistas, directos o indirectos, de los Grand Slams.

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