The Players: el quinto grande en un escenario icónico

Muchísimo se ha escrito de Pete Dye, y de las obras arquitectónicas que produjo, traducidas en memorables e icónicas canchas de golf a lo largo del hemisferio norte.

Se pueden citar muchos hoyos emblemáticos de la gran mayoría de ellas, pero sin dudas el torneo que empieza este jueves en Ponte Vedra Beach (FL) es albergado por una de sus mejores creaciones.

Llamado popularmente “el quinto major” por la calidad del field, el Players Championship reúne a los mejores jugadores del mundo, que a lo largo de cuatro días buscarán disputarse el trofeo que defiende Justin Thomas.

La cancha en sí es un ícono que año a año se lleva todas las miradas tanto de los espectadores presentes como de los televidentes. Ubicada en el extremo noreste del estado de Florida, TPC Sawgrass (Stadium Course) ha sido la sede del Players ininterrumpidamente desde 1982, ocho años después de la primera edición del torneo.

Es una cancha abierta al público que puede jugarse en cualquier momento del año, por la “módica” suma de 450 dólares fuera de temporada y de USD 600 en los meses “pico”. A lo largo de sus 18 hoyos, vemos claramente la impronta de su creador (y de su mujer, Alice). El agua es protagonista en un ochenta por ciento del trazado, agregando asimismo amplios bunkers (sobre todo en los primeros nueve hoyos) y un peligro constante para los tiros imprecisos, severamente castigados.

Los fairways nunca son rectos. Fiel al estilo de Dye, el campo penaliza los errores al extremo, y recompensa los tiros bien ejecutados. Además del agua y los crossbunkers, la otra gran defensa de la cancha son los greens. Múltiples caídas y banderas peligrosas son las peores enemigas de los jugadores, aún de los mejores del mundo. Innumerables veces hemos visto approachs fallidos a hoyos insignia de Sawgrass como lo son el par 5 del hoyo nueve y el par 4 del dieciocho.

Como la gran mayoría de las canchas diseñadas por Pete Dye, el cierre es majestuoso y otorga las dos caras de la moneda. Muchísimas ediciones del Players se han definido en estos últimos tres hoyos que valen la pena describir al detalle.

El par 5 del dieciséis es un hoyo mental. La bandera del domingo normalmente obliga al jugador a pensar la decisión muchas veces antes de ejecutar el segundo tiro si se pega desde el fairway, buscando la épica del águila o asegurando el par, en función de la posición en el tablero y las condiciones en general. Un mal tiro puede terminar en desastre por ambos lados del fairway (agua por la derecha y plantas por la izquierda). El green es una plataforma imponente que cae hacia el agua en todo momento, es decir de izquierda a derecha.

El hoyo 17 quizá sea el par tres más famoso del mundo, disputándose el honor con el 12 de Augusta National. Un green “isla” rodeado de agua intimida a cualquier golfista que se pare en el tee, sabiendo que su suerte en el campeonato puede estar echada según el tiro que pegue. Originalmente el lago iba a ser un gran bunker, pero Alice Dye convenció a su marido de que sería mucho más original e interesante reemplazar la arena por agua. Una decisión que claramente fue acertada. Año a año, son incontables las pelotas que terminan sumergidas; el tiro cambia drásticamente en función de la posición de bandera y las condiciones climáticas. El green tiene gran movimiento, con muchas lomas, y hacer dos putts es un premio mayor para cualquiera de los jugadores. Se han visto muchos tiros memorables en este hoyo, siendo el putt de Tiger Woods en 2001 quizá el más famoso de todos (“better than most”).

El final puede ser cardíaco para la mayoría en el par 4 del dieciocho. Con agua de tee a green por todo el costado izquierdo, es un típico hoyo Dye que premia la inteligencia y castiga fuerte el error. Normalmente los jugadores eligen pegar madera 3 y esperar un buen pique. La inclinación del fairway de derecha a izquierda sumado al potencial viento requiere tiros precisos que abran, ideales para pegadores de fade. El green largo y profundo, con ondulaciones y peligrosas caídas, les suma vértigo a las definiciones.

En cuanto a los récords, se reparten entre Greg Norman (mejor ronda en 18 hoyos con 63 golpes (*) y mejor score general con 24 bajo par), y Steve Elkington (ganador con mayor margen, 7 golpes de diferencia). La conclusión es que el espectáculo año a año está asegurado por completo.

Por Manuel Huergo para No Está Dada

(*) Greg Norman comparte este récord (mejor vuelta de 63 golpes en 18 hoyos) con Fred Couples, Roberto Castro, Martin Kaymer, Jason Day, Colt Knost, Webb Simpson y Brooks Koepka.

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